Su
nombre de pila era Pedro Infante Cruz. Hijo de Don Delfino
Infante de profesión músico y Doña Refugio de Infante. Nació
el 18 de Noviembre de 1917, en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa
(México), pero desde muy pequeño fue a vivir a Guamúchil,
población que él siempre consideró como su tierra natal.
Fue el segundo de nueve hijos.
De
familia muy humilde. Su padre dirigía una banda de música
y seguramente su inclinación y su aptitud musical nació
de esa circunstancia. En su adolescencia fue carpintero.
Medía 1.77 m. de estatura y pesaba 71 Kg. En 1932, entró
a formar parte de la Orquesta Estrella de Culiacán. Tuvo
mucha suerte con las mujeres desde muy joven. Sin embargo
se dejó seducir rápidamente por la idea del matrimonio.
En
1935 contrajo esta obligación con María Luisa León, a quien
Pedro le debió el impulso de su carrera. Y María Luisa no
se equivocó en la intuición que tenía de que Pedro sería
un gran artista. Lamentablemente, entre más éxito fue alcanzando,
mayor fue su distanciamiento hacia ella. Pero tampoco fue
fácil el camino del triunfo. Recién casado anduvo durante
tres años cantando en restaurantes como músico ambulante,
hasta que se presentó en la XEW y consiguió su primer contrato
para cantar en la radio.
Le
pagaban $12.50 por cada programa. (En el momento cumbre
de su vida artística cobraba $5.000.00 por una presentación).
En aquella época aprendió a leer y a escribir para poder
trabajar en cine. Las primeras grabaciones que realizó Pedro
Infante fueron los boleros Guajirita y Te estoy queriendo
en el sello de la Víctor y El durazno y Soldado raso
en Peerlees.
Dejó
impresas en este sello 322 canciones en 14 años en que fue
su artista. Sus últimas grabaciones fueron Ni el dinero
ni nada y Corazón apasionado. Cobraba entonces la suma
de $15.000.00 por cada disco grabado. Su inclusión al cine
fue muy difícil por la torpeza de sus movimientos y su timidez,
situaciones muy lógicas en una persona que no había tenido
gran roce social. Hasta que con alguna preparación actuó
en La Feria de las Flores, en el mes de junio de 1942, interpretando
canciones de Chucho Monge y Manuel Esperón. La película
se estrenó el 16 de enero de 1943 pero no tuvo ningún éxito.
En 1942 también filmó La Razón de la Culpa, en la cual tuvieron
que doblar su voz ya que interpretaba a un español y su
acento norteño no permitía darle credibilidad a su papel;
justamente fue el único personaje no mexicano que él interpretó.
Finalmente
en Viva mi Desgracia logró una actuación excelente y se
convirtió inmediatamente en gran estrella del cine. Participó
en 45 películas, la última fue Escuela de Rateros. Cobraba
$400.000.00 por cada película. Nominado por la Academia
de Ciencias y Artes Cinematográficas como mejor actor en
1947 con la película Cuando Lloran los Valientes, en 1948
por Los Tres Huastecos, en 1953 por Un Rincón Cerca del
Cielo. Finalmente logra el premio de mejor actor por su
actuación en la película La Vida no Vale Nada, el 15 de
junio de 1956.
Durante
las grabaciones de películas no tenía ningún problema en
aconsejar a los actores novatos y darle unos cuantos consejillos,
como lo hizo durante el rodaje de Escuela de música en donde
enseña a las muchachas que interpretaban a los miembros
de una orquesta femenina dirigida por Libertad Lamarque,
los trucos del play back (seguir una música previamente
grabada). Hizo una gran fortuna, la que quiso compartir
con su familia pobre.
Construyó
una pequeña ciudad en la carretera a Toluca, la Ciudad Infante,
en donde albergó un verdadero ejército de parientes. Sus
gastos eran exorbitantes, firmando en los años cincuenta
cerca de 50 cheques al mes para sus familiares y gastos
personales. Su gran debilidad fue entonces el aprender a
volar, llegando a tener su propio avión en 1951 y en el
cual casi perece en un accidente al año siguiente, cuando
viajaba con Lupita Torrentera, uno de sus grandes amores.
Llegó a tener para el año de 1957 una compañía de aviación
compuesta por 12 aparatos.
En
ese mismo año filmó A toda Máquina, en donde interpretaba
a un motociclista acróbata de la Dirección de Tránsito,
para lo cual se rehuso a tener un doble, así que aprendió
todas las acrobacias para el papel. En una de las escenas
se cayó golpeándose en la cabeza, para lo cual llamaron
a un doctor, Pedro se levantó diciendo que no era para tanto,
que sólo tenía un chichón. Ismael Rodríguez dice al respecto:
"Era muy juguetón e irresponsable, le encantaba hacerme
enojar".
En
1952 encargó a Rubén Fuentes y a Alberto Cervantes (autores
de "Cien Años") que compusieran una canción dedicada a Irma
Dorantes, la cual se tituló "Nuestro Amor", la cual Pedro
grabó el 14 de junio de 1952. En el año 1953 inició la grabación
de boleros con el respaldo del mariachi, iniciativa del
compositor Rubén Fuentes.
El
primer bolero que grabó fue Ni por favor, creando el estilo
del bolero ranchero, en el cual fue su máximo exponente,
sin perder nunca su humildad. Luego siguieron Cien años,
Te vengo a buscar, Llegaste tarde, Tu vida y mi vida,
Mira nada más, Qué te pasa corazón, Los dos perdimos,
Tienes que pagar, Nuestro amor, Presentimiento, Divino
tormento, Si tú me quisieras, Que murmuren, Grito
prisionero, Tu amor y mi amor, Tú que más quieres",
Yo te quise, Mal correspondido y Flor sin retoño.
Fue
muy devoto de la Virgen de Guadalupe, por lo cual condujo
el 23 de octubre de 1954 un maratón televisivo a favor de
la Basílica de Guadalupe durando 30 horas cantando, charlando
y presentando a otros artistas, recaudando un millón trescientos
mil pesos.
Y
para el 10 de enero de 1955 realizó la jornada "De la Gratitud
Guadalupana" repartiendo en televicentro las medallas del
mismo nombre de la jornada. El 17 de marzo de 1955 falleció
su padre, Don Delfino Infante por causa de un mal cardiaco;
el mundo cinematográfico acompañó a Pedro en su dolor. Diez
días después, habría de nacer Irmita, la hija que tuvo con
Irma Dorantes.
En
1955 hizo su debut en la XEW, en el programa Así es mi tierra,
realizando un total de 24 presentaciones, de 12 que había
programado inicialmente. Hizo en esta época innumerables
giras al interior y al exterior, alcanzando la imagen de
ídolo en casi todos los países de habla hispana. Llegó al
Perú para su gira el 8 de enero de 1957 debutando en el
Teatro Porvenir, City Hall y Radio Victoria acompañado por
los diez mariachis del Perla del Occidente.
Querido
y admirado por miles de mujeres, tuvo un gran corazón para
muchas. Pedro Infante no tomaba bebidas alcohólicas excepto
como estimulante sexual: dos copitas de coñac antes de alguna
cita amorosa, su afición alcohólica era puramente cinematográfica.
Su debilidad hacia el sexo femenino lo llevó a ser padre
de unos 20 hijos, según los datos que daba su madre.
Sus
grandes amores fueron Lupita Torentera e Irma Dorantes,
con quien contrajo matrimonio el que fue anulado dada la
legalidad que existía aun con el primero con María Luisa
León. Cuando la Suprema Corte le falló la anulación de este
matrimonio, Pedro tomó la determinación de viajar de Mérida
a México, para negociar con María Luisa el divorcio.
No
consiguiendo cupo en las empresas aéreas, decidió viajar
como copiloto en un avión carguero de la empresa TAMSA,
de la cual era socio. Al alcanzar el avión el despegue,
se fue a tierra y Pedro pereció con varias personas más,
el 15 de abril de 1957. Su sepelio fue una manifestación
imponente de duelo. Un gran número de mariachis le cantaron
en su tumba "Amorcito corazón" para despedirlo.
Hasta
la fecha, Pedro Infante vive en el corazón de miles de personas
que continúan sintiendo con sus canciones un inmenso cariño
hacia su recuerdo. Luego de su muerte, en el Festival de
Cine de Berlín ganó el Oso de Oro al mejor actor principal
actuando en la película Tizoc, Ismael Rodríguez fue quien
recibió el premio en su nombre anunciando que "lamentablemente
él no está aquí para recoger este premio debido a que murió
en un accidente aéreo" lo cual causó que el auditorio se
pusiera de pie guardando un minuto de silencio en su honor.
Su
muerte dejó truncados varios proyectos filmográficos al
lado de figuras como la francesa Martine Carol y los norteamericanos
Marlon Brando y John Derek.